Enciclopedia del Espíritu Santo

A Nuestra Señora

Ave, Estrella del Mar

Ave Maris Stella

Ave, estrella del mar, santa Madre de Dios y siempre Virgen, feliz puerta del cielo. Al recibir aquel Ave de la boca de Gabriel, afiánzanos en la paz, cambiando el nombre de Eva. Suelta las cadenas de los reos, trae luz a los ciegos, aleja nuestros males, alcánzanos todo bien. Muéstrate Madre: que Aquel que por nosotros nació y quiso ser tuyo reciba por ti nuestras súplicas. Amén.

Pásalo

En latín

Ave, maris stella, Dei Mater alma, atque semper Virgo, felix cæli porta. Sumens illud Ave Gabriélis ore, funda nos in pace, mutans Hevæ nomen. Solve vincla reis, profer lumen cæcis, mala nostra pelle, bona cuncta posce. Monstra te esse matrem, sumat per te preces qui pro nobis natus tulit esse tuus.

Cuándo se reza esta oración

En Vísperas de las fiestas marianas, y por los marineros antes de la travesía. Siglo IX, y la razón de que a Nuestra Señora se la llame Estrella del Mar: el punto fijo por el que se navega cuando ya no se ve la tierra.

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