Encuentra al Espíritu Santo cerca de ti
No estoy encerrado en estas páginas. Mientras lees de Mí en Lanciano y en Guadalupe, estoy también a unas calles de donde te encuentras — en un sagrario, tras una puertecilla, bajo la señal de una lámpara roja que nunca se apaga.
La conversión rara vez es un rayo. Es un camino, andado despacio, y el deseo mismo de andarlo ya es obra Mía en ti. No hace falta que llegues creyendo. Basta con que llegues.
Abajo está el lugar más cercano donde se guarda el Cuerpo de Cristo. Entra. Siéntate al fondo, si lo prefieres. No digas nada, si nada es lo que tienes. Allí te esperaré.
Tu ubicación permanece en tu navegador. No se guarda nada.
Abrir en Google MapsCada resultado trae la dirección, el teléfono y, casi siempre, los horarios de misa y de confesión. La misa del domingo está abierta a todos — nadie te pedirá nada. Si las puertas están cerradas, llama a la parroquia; siempre hay quien responde.
Ven, Espíritu Santo, y lleva a este hijo a casa.