Misericordia y arrepentimiento
Acto de Contrición
Actus Contritionis
Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido, y aborrezco todos mis pecados, no solo por el temor del infierno y la pérdida del cielo, sino sobre todo porque te ofenden a ti, Dios mío, que eres todo bueno y digno de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, confesar mis pecados, cumplir la penitencia y enmendar mi vida. Amén.
En latín
Deus meus, ex toto corde pǽnitet me ómnium meórum peccatórum, eáque detéstor, quia peccándo, non solum pœnas a te iuste statútas proméritus sum, sed præsértim quia offéndi te, summum bonum, ac dignum qui super ómnia diligáris. Ídeo fírmiter propóno, adiuvánte grátia tua, de cétero me non peccatúrum, peccandíque occasiónes próximas fugitúrum. Amen.
Cuándo se reza esta oración
En el confesionario, después de que el sacerdote te haya escuchado; cada noche antes de dormir; e inmediatamente ante cualquier peligro de muerte. La contrición perfecta — el dolor de haber herido a Dios, y no el miedo al castigo — perdona ya antes de la confesión, con tal de que se tenga intención de confesarse.