Misericordia y arrepentimiento
Oración del Abandono
Padre, me abandono en tus manos; haz de mí lo que quieras. Sea lo que sea lo que hagas de mí, te doy gracias. Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo. Con tal de que tu voluntad se haga en mí y en todas tus criaturas, no deseo nada más, Señor. Pongo mi alma en tus manos; te la doy con todo el amor de mi corazón, porque te amo, Señor, y necesito darme, ponerme en tus manos sin medida, con una confianza infinita, porque tú eres mi Padre. Amén.
Cuándo se reza esta oración
Cuando el desenlace ya no está en tus manos — un diagnóstico, una sentencia, una despedida. Escrita por el beato Carlos de Foucauld, asesinado en el Sáhara sin haber convertido a nadie, y cuya oración ha convertido después a miles.