Respira en mí, Espíritu Santo
Spira in me, Spiritus Sancte
Respira en mí, Espíritu Santo, para que todos mis pensamientos sean santos. Muéveme, Espíritu Santo, para que también mi trabajo sea santo. Atrae mi corazón, Espíritu Santo, para que ame solamente lo que es santo. Fortaléceme, Espíritu Santo, para que defienda todo lo que es santo. Guárdame, Espíritu Santo, para que sea siempre santo.
En latín
Spira in me, Spíritus Sancte, ut sancta cógitem. Urge me, Spíritus Sancte, ut sancta ágam. Allice me, Spíritus Sancte, ut sancta díligam. Robora me, Spíritus Sancte, ut sancta custódiam. Custódi me, Spíritus Sancte, ne umquam sancta amíttam.
Cuándo se reza esta oración
Por la mañana, o en cualquier momento en que notes que llevas el día con tus propias fuerzas. Atribuida a san Agustín, que pasó treinta años llevando el día con sus propias fuerzas antes de parar.