Letanía del Espíritu Santo
Litaniae de Spiritu Sancto
Para dos voces, o para una familia. Uno lee la invocación; los demás responden. Señor, ten piedad. — Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. — Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. — Señor, ten piedad. Espíritu Santo, escúchanos. — Espíritu Santo, óyenos. A cada una de estas se responde: ten piedad de nosotros. Espíritu del Padre y del Hijo, vida infinita de ambos, Espíritu Santo, que eres un solo Dios con el Padre y el Hijo, Promesa del Padre, generosísima, Don de Dios altísimo, Rayo de luz celestial, Autor de todo bien, Fuente de agua viva, Fuego que consume, Amor ardiente, Unción espiritual, Espíritu de verdad y de poder, Espíritu de sabiduría y de entendimiento, Espíritu de consejo y de fortaleza, Espíritu de ciencia y de piedad, Espíritu del temor de Dios, Espíritu de compunción, Espíritu de gracia y de oración, Espíritu de paz y de mansedumbre, Espíritu de castidad, Espíritu que gobiernas la Iglesia, Espíritu que llenas toda la tierra, Espíritu de adopción de los hijos de Dios, Se responde: líbranos, Señor. De todo mal, De todo pecado, De las tentaciones del enemigo, De la presunción y de la desesperación, De resistir a la verdad conocida, De la obstinación y de la impenitencia, De toda impureza de la mente y del cuerpo, De todo deseo malo, De la infelicidad sin fin, Se responde: te rogamos, óyenos. Que nos perdones, Que nos lleves a verdadera penitencia, Que te derrames sobre toda carne, Que des a tu Iglesia unidad y paz, Que guardes en tu verdad a los que la gobiernan, Que confirmes a los débiles y levantes a los caídos, Que nos des el fruto que has prometido, Que nos lleves por fin a ver al Padre, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, — envíanos tu Espíritu. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, — derrama sobre nosotros el Espíritu prometido. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, — danos el Espíritu de sabiduría y de piedad. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra. Oremos. Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Pásalo
Cuándo se reza esta oración
Cuando la casa se ha quedado en silencio, y cuando una familia quiere rezar junta sin sacerdote: la letanía es la única forma hecha para más de una boca. Se reza sobre todo en los nueve días antes de Pentecostés y en Pentecostés mismo, y sobre quien va a recibir la Confirmación. Versión propia de las tradicionales Litaniae de Spiritu Sancto; las invocaciones siguen Is 11,2-3 y Gál 5,22-23.