Consagración a Nuestra Señora
Totus tuus
Todo tuyo soy, y todo lo mío es tuyo, mi dulce Jesús, por María, tu santa Madre. Te doy mi cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores, y hasta el valor de todas mis buenas obras, pasadas, presentes y futuras; dejándote el entero y pleno derecho de disponer de mí y de cuanto me pertenece, sin excepción, según tu voluntad, para mayor gloria de Dios, en el tiempo y en la eternidad. Amén.
En latín
Totus tuus ego sum, et ómnia mea tua sunt. Accípio te in mea ómnia. Præbe mihi cor tuum, María.
Cuándo se reza esta oración
Se hace una vez, tras treinta y tres días de preparación, y se renueva cada año — la forma que dejó san Luis María Grignion de Montfort. Dos palabras suyas, *Totus tuus*, eran el lema del escudo de Juan Pablo II.