Oración por los hijos
Padre, estos hijos son tuyos antes que míos. Guarda su cuerpo del daño, su mente de lo que la envenena, su corazón de la amargura, y su alma de creer alguna vez que no es amada. Da mano libre a sus ángeles de la guarda. Donde les he fallado, repáralo; donde los he herido, sánalo; y lo que yo no puedo darles, dáselo tú. Y si se van muy lejos, sé el camino que pisan. Amén.
Cuándo se reza esta oración
Sobre un niño dormido, en la puerta del colegio, y por los hijos adultos que han dejado de llamar. Santa Mónica rezó diecisiete años por el suyo; se llamaba Agustín.