Acto de reparación
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que él es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de María, te pido la conversión de los pobres pecadores. Amén.
Pásalo
Cuándo se reza esta oración
Ante el Santísimo Sacramento, y dondequiera que sea despreciado o no se pueda llegar a él. Lo enseñó el Ángel de la Paz a los tres niños en la Loca do Cabeço, Fátima, en 1916 — un año antes de que viniera la Señora, y mientras el Ángel mismo yacía rostro en tierra.