Quédate conmigo, Señor — Padre Pío
Quédate conmigo, Señor, porque necesito tu presencia para no olvidarte. Sabes con qué facilidad te abandono. Quédate conmigo, Señor, porque soy débil y necesito tu fuerza, para no caer tantas veces. Quédate conmigo, Señor, porque tú eres mi vida, y sin ti no tengo fervor. Quédate conmigo, Señor, porque tú eres mi luz, y sin ti estoy en tinieblas. Quédate conmigo, Señor, para mostrarme tu voluntad. Quédate conmigo, Señor, para que oiga tu voz y te siga. Quédate conmigo, Señor, porque se hace tarde y el día declina. Amén.
Cuándo se reza esta oración
Después de la comunión, y a la hora en que el día termina y no quieres quedarte a solas contigo mismo. El Padre Pío la rezó después de cada Misa durante cincuenta años.